OBREROS A LA MIES
Julio 29, 2008
Obreros a la Mies
Mateo 9:36-38 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
Por el
Dr. Alfonso Calderòn E., Pastor
Introducción: – Aquí probablemente Jesús terminó su primera girada de predicar y sanar a la gente. Después de un viaje, se quedó toda la noche en oración. Luego predicó que probablemente lo que llama el sermón en el monte. En este momento bajaron del monte para encontrar multitudes esperándole. Esto es la ocasión de sus comentarios.
Jesús hizo esta observación con sus discípulos para que entiendan como solucionamos las necesidades espirituales de la gente. Jesús les hizo la comparación de que son como ovejas sin pastor, sin iglesia (su rebaño), y sin alguien de cuidarles espiritualmente (su pastor). Para Dios, Él lo ve esto de gran problema que causa tristeza en Dios. Es muy en contra de su voluntad.
· ¿Que es la obra del Señor? Es la salvación del mundo de sus pecados. Específicamente, es el testificar a todo los inconversos donde ellos están (en casa, trabajo, o mercado), presentarles el evangelio claramente, y convencerles de aceptar a Jesús como su Salvador personal. Luego de los que aceptan al Señor traerles a la iglesia local donde son discipulados, y se integran a la obra de Dios. La integración es (1) bautismo, (2) asistencia a los servicios y actividades de la Iglesia, (3) oración con nosotros, (4) el diezmar y sostener la obra de Dios con nosotros, (5) el testificar con nosotros, (6) crecer espiritualmente por medio de los sermones y enseñanzas de la iglesia en sus servicios, y las exhortaciones de sus hermanos.
I. La Condición del Mundo.
A. “Desamparadas” 9:36 – nadie a cuidarles.
· “desamparadas” – con problemas, molestos. De ser cansado por fastidiarse con cosas. Como si fuera bestias que comen una pata y luego les dejan con la lastima. Tiene también la idea de personas bajo gran tribulación y molestia que se sienten a jalar los pelos uno por uno como personas en luto o estrés extremo. Sus pastores lastimaban a la gente en lugar de ser una bendición a ellos.
· Los líderes de los judíos cargaban a ellos con su religión pesada, pero no les dieron lo verdadero espiritual para que pueden aguantar, discernir, o quitar las cargas.
B. “Dispersas” 9:36 – caídos por herida mortal.
· una moción rápida, de arrojar con un movimiento rápido como resultado de una herida mortal. Es de echar al piso como cuando uno tira basura, hablando de negligencia o rechazo. Trataban a las ovejas como si fueron desechables, no personas importantes en la vista de Dios. Como ovejas que han andado en el campo, con rasguños y heridas, este pueblo fue maltratado y abusado, y se ve claramente por como andan ahora. Tuvieron estrés y heridas. Habla de ser bajo estrés y problemas mentales y espirituales. Habla de un peligro o espanto que les causó a correr sin fijar adonde iban. Una herida espiritual que causa la persona de caer sin esperanza para alejarse del peligro (oso) o molestia (abejas).
· Tuvieron pastores pero pastores que no sirven – No es que no tuvieron pastores por que hubo un gran número de fariseos, escribas, y doctores de la Ley que estaban asesorándoles. Pero sus pastores no servían, no cumplieron con su propósito.
C. ¿Qué es un buen pastor?
· Buen pastor – hay sombra, agua refrescante, y verde pasto. Las ovejas no saben donde encontrarlo. Sin pastor, andan en el sol, jadeando, y con sed.
· Ezequiel 34:1-16 Dios regañó a los pastores de Israel por no cumplir con su deber.
Ezequiel 34:4 No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. 5 Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado.
· 34:4 fortalecer las débiles – Darles comida espiritual para que sean fuertes. Juan 7:49 Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es.
· 34:4 curar la enferma – Solucionar lo que le hace uno débil y enfermizo (pecados y debilidades específicos).
· 34:4 vendar la perniquebrada – Solucionar problemas de la vida, crisis, tratar malos eventos con la Palabra de Dios para ver y aceptar la voluntad de Dios.
· 34:4 volver al redil la descarriada – Buscar, solucionar, y efectuar el regreso de creyentes al redil (la Iglesia local).
· 34:4 buscar la perdida – Evangelismo de los inconversos.
· Estos incompetentes pastores - no dieron la verdadera comida espiritual, y por esto se desmayaron. No dieron la verdadera dirección y ubicación espiritual y por esto andaban a todo monte, pero no hicieron lo que era su propósito principal, crecer y reproducir.
· Pastores incompetentes – tomaron provecho del rebaño de vivir bien de ellos, de abusar a ellos, pero no les cuidaron.
D. “Multitudes” – “pocos obreros” v37
· “Multitud” – Un grande grupo de personas representa muchas necesidades y problemas.
o El mal obrero vea una congregación de 6,000 personas y piensa “¿Cuánto será la ofrenda y diezmos de ellos? ¡Qué bien de mandar este ejercito!
o Un buen obrero vea una congregación de 6,000 personas y piensa, “¿Cómo voy a conocer a cada uno, visitarles, y menos atender lo que les falta a cada uno?” El buen obrero ve con su corazón, no nada más con su ojo carnal.
o El mal obrero usa el dinero para edificar un empíreo a él mismo (reconocimiento de sí delante de los hombres). Busca fama y control para su propio egoísmo.
o Un buen obrero piensa de jalar a otros obreros a la obra para dividir la gran cantidad de trabajo que les representa.
· “obreros pocos” Obrero, quien que fatiga trabajando en algo, también usado a veces para un maestro.
· Sí, hubo pastores sobre este pueblo que vio Jesús, pero fíjate el comentario de Dios sobre ellos.
Mateo 23:13-15 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. 14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. 15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.
· Sus seguidores no entran en una buena relación de redimido con el Salvador por que sus líderes arreglan las cosas para que no resulta así.
· Son muy energéticos en hacerles a ellos mismos discípulos, pero no encaminar el pueblo al camino de Dios.
· No tienen piedad sobre el pueblo de Dios. Roban y se acaban lo poco que tenga viudas para que ellos cumplen con sus planes personales.
Mateo 23:3-7 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. 4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.
· No fueron malos ejemplos, fueron dictadores.
1° Pedro 5:2-3 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.
· Buscan cargar la mano del pueblo de Dios, no facilitarles la vida física o espiritual.
· Buscan gloria de los hombres, el reconocimiento y estima de los hombres como lo principal en sus vidas y ministerios.
II. La Compasión del Señor.
A. Jesús tuvo compasión de ellos.
· “compasión” de desear a alguien, de sentir simpatía, lastima, de ser conmovido con compasión para alguien. Habla de atracción a alguien o algo con emoción por su estado miserable.
· Lo que provocó este comentario de Jesús era
(1) la necesidad entre el pueblo,
(2) la falta de respuesta a esta necesidad entre los supuestos pueblo de Dios.
Sí, hubo personas ocupando el espacio de “pastor”, pero no hubo de veras “pastores”. Su presencia era un desastre. No hicieron el trabajo de pastor. No hubo compromiso del pueblo de Dios de apoyar este ministerio tampoco (de estar orando y dando para que verdaderos pastores entran a remediar este problema).
(1) Compasión sobre su necesidad física.
Mateo 15:32 Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino.
· Cuidado espiritual tiene la vista en suplir las necesidades físicas
(2) Compasión sobre su necesidad espiritual.
Marcos 6:34 Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.
· La solución es las Escrituras aplicadas en vidas.
(3) La falta de compasión entre el pueblo de Dios.
· Si alguien sugiere un proyecto de ganar 100% de su inversión en un corto plazo, no hay falta de personas que hacen fila a invertir. Pero en el asunto de rescatar a su propia alma o a las almas de otros, somos indolentes, flojos, sin iniciativa o cuidado.
Salmo 42:1 Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Romanos 12:11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;
Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
B. “La mies es mucha” v37
· “Mies” – tiempo de la siega y cosecha de granos. Era costumbre entre los judíos de llamar a sus rabis y sus estudiantes cosechadores, su trabajo “mies”.
· Hay mucha necesidad, mucha gente que necesitan aceptar al Señor si nada más los cristianos solamente levantan sus ojos para verlo. De trabajar en los campos de Dios es directamente mandado por Dios.
Marcos 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Juan 4:35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. 36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.
· El trabajador en el campo de Dios es alguien quien es un trabajador del día. No viene para ser señor o amo del trabajo, sino para trabajar. No debe vivir de los labores de otros, sino debe vivir de sus propios labores, y de esto debe recibir recompensa para que vive. El día es caluroso, pero es corto porque el tiempo marcha. Aunque es difícil, laborioso, y mucha fatiga y dolor en el trabajo, el pago es bueno. Uno vive de esto (o debe), y en la eternidad, Dios nos premia aun con más.
· El tiempo es ahora. Muchos necesitan ser alcanzado por Cristo. Los obreros deben recibir salarios para que se dediquen al trabajo a la mano con ganas, y con todo su tiempo. Este trabajo no merece cachitos de tiempo después que el obrero ha trabajado 8 horas en una empresa para pagar sus necesidades. Los obreros trabajaban para que los que les paguen y ellos mismos reciben beneficio de sus esfuerzos.
Hechos 16:9 Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos.
· Los necesitados están llamándonos a ayudarles.
C. Dios hizo pastores para su beneficio.
Números 27:17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.
· El pastor es el líder del pueblo de Dios. Él guía el pueblo de Dios a donde debe ir, metiéndoles a qué deben dedicarse, y sacándoles de cosas que no deben entrar. Hace decisiones sobre el bienestar del rebaño (ir y venir).
· Le da comida espiritual regularmente.
· Jeremías 31:10 El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño
2° Crónicas 1:10 Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?
Jeremías 3:15 y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.
· Usa sabiduría y ciencia para el provecho del rebaño y la obra de Dios. Habla principalmente de la obra de enseñar y predicar al pueblo de Dios.
Ezequiel 37:24 Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor (los pastores son subpastores bajo Jesús 1° Pedro 5:4 cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.); y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.
· Bajo cuidado espiritual - El punto principal en el deseo de Dios es que cada cristiano está debajo de un grupo (iglesia local) donde hay un líder (hombre de Dios entregado a la voluntad de Dios) para cumplir con la obra de Dios, obedeciendo los preceptos y voluntad de Dios. Esto era la desesperación de Jesús en Mateo 9:36-38.
Zacarías 10:2 Porque los terafines han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.
· “Terafines” - Quien que sane, normalmente refiere a los ídolos de la familia en el Antiguo Testamento.
D. ¿Qué es la urgencia?
· Dios como dueño nos urge a echarnos a la obra - Un campo de trigo listo para la cosecha es algo que causa urgencia en el dueño de este campo. El grano está listo para la cosecha un poco de tiempo y después empieza a caer al suelo, inútil e imposible para los obreros de recoger.
· De ser enviado - Nadie puede entrar en el campo de trabajo hasta que el dueño les autorizan. Los obreros allí siempre quieren más obreros, y piden al dueño, “¡envíanos ayuda!” Esto es nuestra oración. Pero el punto aquí es que los que son salvos, los obreros, tienen la responsabilidad de cumplir con el trabajo a la mano.
E. El Señor de la mies está dispuesto a enviar más obreros si pedimos.
· Es como Dios está esperando a ver lo que hacemos nosotros, y nuestra evaluación de la obra. Si nosotros vemos más campo de trabajar y pedimos a Dios, Dios enviará más obreros a nuestra petición. Pero Dios nos espera a ver lo que hacemos.
III. La Conclusión del Señor.
A. La necesidad es más obreros.
1° Timoteo 3:1Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.
1° Pedro 5:2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;
· Es bueno que uno desea en sí de entrar en el ministerio.
Lucas 10:5-7 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.
· Los obreros de Dios viven de lo que el pueblo de Dios les de. No pueden irse de casa a casa pidiendo limosna.
1° Timoteo 5:17-18 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.
Gálatas 6:6 El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.
1° Corintios 9:14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
· Mientras trabajan, deben recibir salario por sus esfuerzos.
Santiago 5:1-5 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. 2 Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. 3 Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. 4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. 5 Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza.
· Es incorrecto de pedir que gente trabaja sin remuneración por sus labores. En lo de la obra del Señor, hay unos que se dedican a la obra de Dios, y no trabajan en otra cosa para ver la obra de Dios salir adelante. Deben recibir del pueblo de Dios por sus labores. Esto es la ley de Dios.
Malaquías 3:10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
· Viven de los diezmos del pueblo de Dios.
B. La forma de solucionar esto es por oración a Dios.
· Contrario a lo que piensan a las personas, uno hace la obra de Dios en sus rodillas, orando. La fuerza para cumplir la obra de Dios se encuentra en la oración.
Marcos 1:32-38 32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; 33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta. 34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían. 35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38 Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.
· ¿Cómo hizo Jesús el ministerio? En oración, en tiempos cuando no hubo nadie, cuando nadie se fija que él está trabajando en oración.
· Si nosotros tomamos tiempo en la noche o en la madrugada para orar por la obra de Dios, Dios responderá. Dios responderá con voluntarios para hacerlo, y con dinero para pagarles. Dios responderá con oportunidades de trabajar para ellos, con convertidos con quien de trabajar.
· El problema porque el pueblo de Dios no diezma como deben para impulsar la obra de Dios adelante es porque no oren y no entienden.
C. Debemos tomar en serio el ministerio de intercesión.
2° Corintios 5:20 sí que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
· Sintiendo los mismos problemas que sufren el mundo, debemos tomar el ministerio de interceder para los inconversos, y los recién nacidos espirituales para ayudarles.
D. Debemos lanzar a obreros a la Obra de Dios.
· “envíe” De expulsar, o echar personas afuera. La idea es que hay obreros en la casa del Señor de la mies que no están trabajando, y esta palabra es de limpiar la casa de ellos, de correrles para que estén afuera donde hay trabajo.
Conclusión – Hay dos cosas que debemos entender.
(1) Debemos peticionar al Señor para que más obreros (de entre nosotros) entren en la obra del Señor.
(2) Debemos sacrificar personalmente para que estas personas puedan obrar.
¿Qué sucedió después de este pasaje?
Mateo 10:5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones 6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8 e gracia recibisteis, dad de gracia. 9 No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; 10 ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.
Jesús envió a sus discípulos en un viaje misionero para predicar el evangelio. Escogió a ellos para el ministerio de Jesús mismo, pero aun, les esparció a sus ministros para que amplifiquen el efecto de ellos.
El FUNDAMENTALISMO HISTÒRICO
Julio 29, 2008
Recopilaciòn por el
Dr. Alfonso Calderòn E., Pastor
Un grupo de mormones insiste en practicar la poligamia, a pesar de que su misma iglesia oficialmente ha decretado que tal práctica es inmoral. Los periódicos llaman a este grupo “fundamentalistas.” Otro grupo de extremistas pentecostales llevan serpientes a sus servicios y dejan que los muerdan para demostrar así que Dios está con ellos; y los medios de comunicación los identifica como “fundamentalistas.” Y así vemos que toda clase de aberraciones o extremismos, o lo que va en contra de nuevas corrientes, o hasta del sentido común se le denomina “fundamentalismo.”
Entre los medios evangélicos, no hay mejor suerte. Pocas personas, incluyendo a fundamentalistas mismos, no conocen el origen del fundamentalismo histórico, ni las cuestiones que han provocado las disputas entre fundamentales y liberales. Por ejemplo, hay quiénes piensan que un fundamentalista (o fundamental, como también se le llama), es uno que siempre anda de corbata, usa un corte de pelo como de militar, gana almas, no va al cine, ni fuma, ni toma, acompaña sus rítmicos cantos con palmadas y algo de danza, y grita “amén”, “aleluya”, y “duro ahí” como doscientas veces en cada predicación. ¿Es eso ser fundamentalista?
¿Qué es el fundamentalismo? ¿Cómo se distingue un verdadero fundamentalista? ¿Cuáles son las cuestiones en pugna que separan a un fundamentalista de un liberal?
Antecedentes Históricos
Los enemigos del evangelio tarde o temprano han quedado expuestos por la verdad. La verdad siempre ha prevalecido y los que no la sostienen han quedado en evidencia. A través de la historia del cristianismo, vemos como individuos y grupos enteros han quedado separados del verdadero cristianismo, toda vez que no han podido persuadir a los verdaderos creyentes y defensores de la fe de que sus doctrinas no son antibíblicas. Cuando la expulsión de tales apostatas no ha sido posible, debido a que todo el grupo o secta está tan penetrado y tan extendido, los verdaderos creyentes y defensores de la sana doctrina han terminado por separase, y una vez más, ambos grupos son perfectamente distinguibles, o fáciles de ser identificados.
No ocurrió así hasta el siglo pasado. Los enemigos no venían de afuera con prácticas aberrantes o doctrinas extrañas. Vinieron de adentro, con una nueva actitud y la misma terminología, pero con otro significado. Fueron los teólogos europeos, alemanes y suizos principalmente, quiénes con una actitud más “abierta” hacia las evidencias de nuestros descubrimientos de la ciencia, empezaron a poner en duda las doctrinas fundamentales de la fe cristiana. La Biblia dejó de ser, para ellos, un libro sobrenatural que tenía aplicaciones prácticas para la vida diaria del cristiano. Todo elemento sobrenatural de la Biblia fue puesto en duda. Era ser más “inteligente” y “sensato” creer en las evidencias de la teoría de la evolución que en el “ingenuo” relato bíblico de la Creación como un acto directo de Dios. Encontraron explicaciones “científicas” para el arrebatamiento de Enoc, Elías, los milagros de Jesús, el partimiento del Mar Rojo, la voz que hablaba con Moisés. El infierno dejó de ser un lugar real de tormento, y ya que Adán y Eva no fueron personajes reales, entonces realmente nunca existió el pecado, y por lo tanto no hay nada de que arrepentirse, ni cielo que anhelar, ni infierno que temer; la obra de Cristo no fue más que la muerte inútil de un mártir, cuya abnegación y entrega por su causa es digna de reconocer, pero hasta allí. Las iglesias, por lo tanto, debían dedicarse entonces a cuestiones de bienestar social, o a la integración de la personalidad de los individuos, por medio de la aceptación de lo bueno que hay un cada uno, y hacer lo posible porque cada quien alcance su felicidad en este mundo, pues todo acaba aquí, y no hay más allá para lo cual prepararse.
Estos nuevos enemigos de la cruz seguían utilizando nuestra terminología, pero ya no querían decir lo mismo que nosotros. Estos fueron llenando los seminarios en toda Europa, inutilizando y neutralizando el cristianismo, de tal manera que ahora, al entrar en la mayoría de dichas iglesias, aun en las que en la antigüedad fueron grandes defensoras de las doctrinas de la fe, se respira muerte y podredumbre espiritual.
Muchos que respetaban y admiraban a los teólogos europeos, mandaron a sus aprendices a beber a sus pies de su “sabiduría”, y para principios de este siglo, las iglesias y seminarios en Norteamérica empezaron a contaminarse con su veneno.
La mayoría del público desconoce, incluyendo el público cristiano, que las más prominentes universidades en los Estados Unidos fueron fundadas por cristianos fundamentalistas (en el tiempo en que fueron fundadas no existía aun el término) para preparar predicadores y obreros cristianos para el ministerio primordialmente. Universidades como Yale, Harvard, la Universidad de Chicago, y otras menos conocidas como: Andover, Dartmouth, y el Seminario Teológico Unión (Unión Theological Seminary). Dichas instituciones permanecieron fieles al evangelio y su propósito, hasta que dieron la bienvenida, dentro de su cuerpo docente, a liberales. El Dr. Charles Seymor, presidente de Yale en 1937, doscientos treinta y seis años después de su fundación, en su mensaje de graduación, dijo:
Yo exhorto a todos los miembros del profesorado, como miembros de un cuerpo pensante, que libremente reconozcan la tremenda validez y poder de las enseñanzas de Cristo en nuestra lucha de vida o muerte contra las fuerzas del materialismo egocéntrico. Si perdemos en esa lucha, a juzgar por los actuales eventos en el extranjero, la erudición, así como la religión, habrán desaparecido.
Yale fue dedicada para la formación de líderes espirituales. Traicionamos nuestra encomienda si fracasamos en explorar las varias maneras en las que los jóvenes que vienen a nosotros puedan aprender a apreciar los valores espirituales, sea por el ejemplo de nuestras propias vidas, o por la cohesión de nuestros argumentos filosóficos. La manera simple y directa es por medio de mantener y edificar la religión cristiana como parte vital de la vida universitaria. (Steps toward Apostasy at Wheaton College. Wilhelm Ernst Schmitt; Wheaton, Illinois, 1966; pág. 2)
Para desgracia del evangelio en América Latina, no solamente los misioneros graduados de seminarios ortodoxos (ortodoxo significa “recto”, o que continúan en el camino derecho de la sana doctrina), sino también de los que no lo son, han llegado a fundar iglesias en nuestro querido suelo, con sus mismas filosofías, métodos, e irreverentes ideas y actitudes respecto a la Biblia y sus enseñanzas.
Es a partir de entonces principios de siglo que a aquellos que sostienen los fundamentos de la fe, se les llamó fundamentalistas, y a los que no, se les llamó modernistas o liberales. El Dr. John R. Rice informa en su libro Soy Fundamentalista (I am a Fundamentalist) que:
En 1909 el Instituto Bíblico de Los Ángeles publicó un juego de cuatro volúmenes sobre Lo Fundamental (The Fundamentals) como testimonio de la fe. Este conjunto de libros fueron compuestos originalmente en forma de panfletos. El Dr. Feinberg dice:
Cuando el nombre Fundamentalista se dio por primera vez, fue con el propósito de recordar una serie de libritos titulados “LO FUNDAMENTAL”, que comenzó a aparecer en 1909. Salieron doce números y el número total distribuido fue de más de tres millones de copias. El propósito de LO FUNDAMENTAL era unir a aquellos que creían en los fundamentos de la fe sin remilgos, y para hacer una declaración potente a la luz de las incursiones del liberalismo.
Incluidos entre los defensores de la fe no solamente había dispensacionalistas como R.A. Torrey, A.T. Pierson, James M. Gray, C.I. Scofield y A.C. Gaebelein, sino no-dispensacionalistas como W.G. Moorehead, W.J. Erdman, H.W. Frost y C.R. Erdman, y hasta post-milenialistas como James Orr y B.B. Warfield. (I am a Fundamentalist. The Sword of the Lord Publishers, 1975, pág. 11)
De manera que, como su nombre lo indica, el fundamentalismo es un movimiento o grupo de personas que sostienen y defienden los fundamentos de la fe cristiana. No es una denominación, más bien, trasciende a todas las denominaciones evangélicas, lo cual quiere decir, que aunque sigan existiendo diferencias en cuestiones menos importantes de iglesia en iglesia, lo que caracteriza a los fundamentalistas es su entrega y compromiso con las doctrinas fundamentales que han caracterizado al cristianismo neotestamentario a través de la historia.
IMPLICACIONES Y CARACTERISTICAS DEL FUNDAMENTALISMO
Obviamente, sostener las doctrinas fundamentales de la fe cristiana implica algo más que creer lo que Cristo encomendó a los apóstoles que enseñaran, sea cual sea lo que esto significa, ya que cualquiera que enseñe lo que se le pegue en gana puede afirmar que sigue enseñando lo que los apóstoles enseñaron.
Dando por sentado que entendemos que dichas doctrinas dependen del concepto que se tenga de las Escrituras, partimos entonces de la doctrina de la inspiración de la Biblia. Un fundamentalista cree en la inspiración verbal, total de la Biblia, y utiliza un método gramatical-histórico en la interpretación de la misma. Por gramatical histórico se debe entender que toda correcta interpretación de textos, no solamente de los textos bíblicos, debe obedecer las reglas gramaticales de los idiomas en los cuales se escribió, y dentro del contexto histórico en que fue escrito. Eso quiere decir que la Biblia la interpreta (el fundamentalista) en sentido literal, donde debe ser literal, y en sentido figurado, donde debe ser así, observando las reglas sintácticas de la lengua original y manteniendo las necesarias diferencias culturales que el contexto histórico demanda.
Todo ello lleva a una correcta interpretación y deducción de las doctrinas fundamentales de la fe cristiana. Todas las demás doctrinas dependen de esta primera. Una mala Bibliología inevitablemente va a conducir a una mala Cristología, o Hamarteología (doctrina del pecado), o Escatología (doctrina de las últimas cosas), etc., etc.
Características de un Verdadero Fundamentalista
Junto a la cuestión de la sana doctrina, el fundamentalismo debe distinguirse también, en consecuencia, en el aspecto pragmático de vivir la vida cristiana, de cómo llevamos a la práctica las enseñanzas de Cristo y los apóstoles para esta era neotestamentaria. Si uno de verdad quiere ser identificado como fundamentalista, o sea, como alguien que se adhiere a los principios y doctrinas fundamentales de la fe cristiana, basta observar a los cristianos de la iglesia primitiva en el libro de los Hechos, y en las cartas apostólicas. Tales características son enumeradas por el Dr. Rice en el libro ya citado, pero se han complementado con otras:
1. Adherencia sin reservas ni disculpas a las doctrinas y principios de la fe cristiana. Lo que encontramos constantemente en el libro de los Hechos es que los cristianos “perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:42). Lo primero que notamos aquí es los que recibieron la palabra (v. 41) perseveraban, permanecían, en la doctrina de los apóstoles. ¿Cuál es esa doctrina, y cómo la llevaban a la práctica? Se verá en los siguientes puntos; pero es necesario puntualizar aquí que todo aquel que afirme sostener las doctrinas de los apóstoles debe ser medido con el Nuevo Testamento. No es suficiente decir que sostiene las mismas doctrinas, y predicar que la salvación es también por obras, o que la salvación se pierde, o que el infierno no es un lugar literal, etc. Muchas personas que no sostienen los fundamentos de la fe, esquivan a preguntas directas, se andan con rodeos, cuando se les cuestiona sobre su posición en cuanto a la inspiración de la Biblia, o el nacimiento virginal de Cristo, o el regreso literal por segunda vez de Cristo. Un verdadero fundamentalista responde sin dudar y sin reservas mentales, ni usando la terminología que sabe que su interlocutor quiere escuchar, sobre sus convicciones.
2. Vidas santas, altos estándares de vida. Los altos estándares de vida que vivieron los primeros cristianos se ejemplifican en la manera como se trataba el pecado. En el capítulo cinco de Hechos vemos como una “mentirita blanca” llevó a Ananías y Safira a la muerte. Pedro mismo fue reprendido en una visión por el Señor por llamar común e inmundo a lo que Dios había limpiado (Hechos 10). Se ve también en la forma como Pedro predicaba a los judíos y reprendía el pecado: “Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”, (Hechos 3:19); “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.” (Hechos 2:14-15).
Si los cristianos perseveraban en la doctrina de los apóstoles, seguramente también las ponían en práctica. Ellos no irían en contra de claras enseñanzas apostólicas como: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11), y también: “sino que Aquel que os llamó es Santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy Santo.” (1 Pedro 1:15-16); y además: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” (1 Juan 2:15-16). El fundamentalismo se caracteriza por una predicación directa y sin disculpas, contra el pecado, y de todo el consejo de Dios.
Los primeros cristianos no cuestionaban qué tenía de malo hacer esto o aquello, estaban tan ocupados en las oraciones, en el partimiento del pan, y en la propagación del evangelio que no se detenían a discutir trivialidades como: qué tan largo podían traer el cabello, simplemente lo traían corto; o cómo deberían vestir, o que diversiones podían practicar. Obedecían la Palabra sin discusión. Simplemente vivían vidas santas, separadas del mundo. El problema en la actualidad, es que hay tantos puntos de vista de lo que es realmente ser separado del mundo, pero todo cristiano honesto y sincero que realmente quiere hacer lo voluntad de Dios sabe lo que es mundano y lo que no lo es. Muchas veces, nuevos conversos en las iglesias no necesitan que se les predique que deben dejar de fumar, o tomar, o cambiar su forma de vestir, o los lugares que frecuentan; el Espíritu Santo trae convicción a sus corazones. Son los cristianos viejos, mañosos, los que queriendo justificar su forma de vivir licenciosa, andan buscando argumentos para convencerse a sí mismos que no tienen de qué arrepentirse.
Siempre el liberalismo ha traído consigo un menosprecio hacia la vida santa, piadosa, separada del mundo, y por ello no es raro encontrar a los mismos líderes entre sus filas que toman licor, o usan drogas, y los miembros de sus iglesias que visten y viven como los del mundo. hay que aclarar aquí que aunque hay iglesias que sostienen las doctrinas fundamentales de la fe cristiana, han descuidado el aspecto de la vida separada de los miembros de la iglesia en cuanto a forma de vestir, la música que escuchan en privado y en la iglesia, lugares que frecuentan, etc. Estas iglesias no se les puede catalogar propiamente como liberales, sino como neo evangélicas (ver APOLOGIA, edición Marzo-Abril de 1992).
No todas las iglesias con bajos estándares de separación ética son liberales, aunque sí todas las iglesias liberales tienen bajos estándares morales de conducta humana. No hay que olvidar que el término liberal tiene que ver primordialmente con doctrina, no con práctica
3. Amor fraternal, compañerismo y compasión por los cristianos. Una vez más leemos en Hechos 2:42: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” El amor fraternal lo vemos también en el capítulo cuatro donde leemos que los creyentes vendían sus posesiones para que el dinero se repartiera entre los que tuvieran necesidad. Eso habla de amor y compañerismo entre los verdaderos creyentes. Uno de los problemas del fundamentalismo moderno es que han llevado la separación a tales extremos que muchas veces los pastores prohíben el compañerismo hasta con otros hermanos fundamentalistas, solamente porque los hombres no tienen el cabello tan corto como los de su iglesia, o las mujeres no traen sus enaguas tan largas como las de su iglesia (aunque sean también largas y decentes), o no salgan a ganar almas el mismo número de horas a la semana que los de su iglesia.
No estamos promoviendo aquí el compañerismo indiscriminado entre verdaderos creyentes y aquellos que han mutilado a Cristo y a su Palabra y se dicen creyentes y no lo son. Estamos hablando de tener compasión y amor por, aunque no les interese el compañerismo de, hermanos en Cristo que difieren un poco con nosotros en algunas cuestiones secundarias. Esa falta de amor se manifiesta en una crítica sarcástica y falta de consideración de parte de algunos hacia los que no comulgan con sus ideas.
4. El evangelismo personal era la actividad principal de los cristianos y la iglesia. Es simplemente sentido común que un cristiano sincero tenga una carga por las almas perdidas y las busque. El que esto escribe no es el mejor ganador de almas, ni el mejor ejemplo de alguien quien tiene una gran pasión por las almas, pero yo recuerdo, creciendo en una iglesia que no se caracterizaba por el énfasis en ganar almas, que había en mí un deseo de salir a hablar a otros de Cristo. Al ir en un autobús, procuraba compartir mi fe con mi compañero de viaje. En ocasiones iba deliberadamente a los parques a buscar almas para hablarles de Cristo; y todo esto lo hacía cuando yo era miembro de una iglesia donde no se nos había enseñado la importancia de ganar almas, ni cómo hacerlo. Yo simplemente salía, y lo hacía de la mejor manera que podía.
De nada sirve la ortodoxia muerta. Nada aprovecha la sana doctrina no llevada a la práctica. El libro de Hechos atestigua como los primeros cristianos “todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” (Hechos 5:42).
Los liberales, que no tienen nada que ofrecer al alma sedienta, pues han desprovisto al evangelio de su esperanza: el cielo; y de las consecuencias de su rechazo: el infierno; tienen que recurrir a métodos no ortodoxos para sustituir al método bíblico de evangelismo personal. Su objetivo no es espiritual, es material. Su interés no es ver almas ganadas, pues el término mismo no tiene sentido para ellos; más bien, su interés es hacer prosélitos para que sus iglesias estén llenas y haya suficientes fondos en los arcones de las mismas para pagar las excentricidades, vicios y lujos de sus líderes.
Las iglesias que menosprecian el evangelismo personal, como el método bíblico para traer almas a los pies de Cristo, aunque en doctrina no sean liberales, sus prácticas pueden conducir al liberalismo.
5. La plenitud del Espíritu Santo como investidura del poder para ganar almas [y vivir la vida cristiana]. El mandato de Jesucristo para sus discípulos fue permanecer en Jerusalén hasta que hubieran sido investidos con poder de lo alto (Lucas 24:49; Hechos 1:4-5). Eso se cumplió en Pentecostés, y a partir de allí leemos en el libro de los Hechos, una y otra vez, que los discípulos estaban llenos del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo viene a morar en la vida del creyente al momento de aceptar a Cristo. Un liberal no puede tener al Espíritu Santo morando en él, pues una persona que no cree en la realidad del pecado y sus consecuencias, ¿cómo buscará el perdón de Cristo?, ¿Cómo se podrá apropiar de la obra vicaria de Cristo en la cruz si él no la considera útil? Por lo tanto, esa persona que no tiene al Espíritu Santo de Dios no puede tampoco tener los frutos del Espíritu. Los liberales acusan a los fundamentales de faltos de amor e intolerantes hacia los demás, pero la verdad es, que los intolerantes son los liberales hacia los fundamentalistas.
El verdadero cristiano, que busca ser útil en la obra del Señor, busca el poder de Dios en su vida para cumplir con Su voluntad para él. Tal búsqueda está completamente ausente en el liberal. El liberal está más preocupado en su erudición, y la adquisición de títulos, más que en el poder de Dios para lograr algo por Cristo que tenga repercusiones para la eternidad. Sin querer con ellos decir que el ocupar de los estudios y la adquisición de títulos con el propósito de utilizarlos en la obra del Señor para su honra y gloria, sea signo de liberalismo.
LO QUE ES EL FUNDAMENTALISMO
Además de las características ya enumeradas, es necesario aclarar qué otras cosas implica ser fundamentalista; en luz de muchos otros términos que se manejan en el argot teológico, para que el concepto de verdadero fundamentalista que queremos rescatar quede aun más claro.
1. Un fundamentalista es un cristiano. Aunque parezca redundante y lógico, es necesario decir que el fundamentalista es un discípulo de Cristo, y como tal, tratará de vivir la vida cristiana de acuerdo a los preceptos instituidos por su Señor. Podrá, quizá, un musulmán ser considerado fundamentalista dentro de su religión por tener ciertas prácticas, pero no se puede llamar fundamentalista desde el punto de vista cristiano.
2. Un fundamentalista es evangélico. No un neo evangélico, sino uno de los evangélicos a la “antigüita”. De aquellos que se identifican con el nombre, y que era sinónimo de cristiano fiel, amante de su Señor y de su Palabra; no de los modernos que reciben en sus púlpitos a apostatas, solo porque ostentas grandes títulos, ni de los que leen y admiran a quiénes han corrompido las mentes vírgenes de muchos jóvenes sinceros en sus seminarios, sólo para ser considerado “inteligente”.
3. Un fundamentalista es un conservador. Pero más que eso. Dentro de la Convención Bautista del Sur de los EE.UU. se manejan los términos conservador y liberal. Conservador para los que tratan de apegarse a los fundamentos de la fe, pero toleran a, o conviven con, los que no; y liberal para aquellos que se han apartado de la fe histórica evangélica. Un fundamentalista es más que un conservador, porque además de sostener las doctrinas fundamentales del cristianismo, rechaza la idea de sostener y tolerar dentro de una misma denominación a aquellos que mutila las Escrituras y pervierten las mentes de los ingenuos.
4. Un fundamentalista es un separatista. En base al punto anterior, el fundamentalista cree que no debe asociarse con cualquiera que menosprecie y comprometa los fundamentos de la fe cristiana, ni con aquellos que, aunque ellos mismos sí sostengan dichos fundamentos, se asocian otros que no los sostengan.
5. Un fundamentalista es un militante. Un militante es uno que no se avergüenza de lo que es; que sostiene su posición aunque ello signifique el menosprecio y rechazo aun de sus seres queridos y amigos más cercanos. Es uno que denuncia y expone a los enemigos de la cruz de Cristo, pero no a los soldados del mismo bando. Los neo-evangélicos reclaman amor de los fundamentalistas para los que no coinciden con su persuasión teológica. Tal amor debe existir, no sólo hacia los que tienen posiciones doctrinales diferentes, sino en muchos casos, hasta entre ellos mismos; pero eso no quiere decir que el fundamentalista no debe denunciar y exponer el error de aquellos que no han tenido ningún escrúpulo en acusar a Dios de impotente al no poder darnos un libro inspirado infalible en la Biblia, y por ello predican otro evangelio. Esos son enemigos de la causa de Cristo, que aunque amados, deben ser expuestos y denunciados, así como lo hizo Pablo con muchos en sus epístolas.
LO QUE NO ES EL FUNDAMENTALISMO
1. Un fundamentalista no es un loco extremista. Hay quiénes se autodenominan fundamentalistas, que se han desviado de los propósitos principales del cristianismo, y han sido distraídos de su razón de ser para ocuparse en cuestiones de menor importancia, y a aquellos que no comulgan con ellos, aunque bien podrían ser considerados fundamentalistas, los satirizan y ridiculizan con sorna y sarcasmo.
Por ejemplo, en los EE.UU. el fundamentalismo se ha dividido porque algunos grupos han enfatizado alguna cuestión en particular. Algunos siguen a cierto hombre, y sólo consideran como verdaderos fundamentalistas a los que apoyan o siguen a ese predicador. Otros tienen preferencia por una versión de la Biblia, y condenan a aquellos que usan otra diferente, aunque sea otra versión también confiable. Desafortunadamente eso se está empezando a ver en nuestros círculos hispanos fundamentales.
Otros condenan a los que no utilizan el cabello corto como ellos, o no utilizan los mismos métodos de promoción que ellos. Y así existen otras tantas aberraciones en los círculos fundamentales.
2. Un fundamentalista no es solamente uno que gana almas. Hay quiénes hacen del evangelismo personal la única actividad distintiva del fundamentalista, por lo tanto, a otros fundamentalistas que enfatizan los otros dos aspectos de la Gran Comisión, como son el bautismo y la enseñanza de todas las cosas que mandó el Señor. El que esto escribe ha escuchado a predicadores fundamentalistas enseñar que en la Gran Comisión Cristo solamente ordena ganar almas, bautizarlas y enseñarlas a ganar almas. Yo creo que una buena hermenéutica exige entender que las cosas a que se refería nuestro Señor cuando dijo: “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” no eran exclusivamente las que les acababa de enseñar, que era ganar almas, sino TODAS las cosas que les había enseñado; de otra manera, “¿qué quiere decir TODAS?, pues creo que TODAS quiere decir TODAS, y no solamente las ULTIMAS.”
Estos hermanos fundamentalistas, ridiculizan, por tanto, a aquellos que no enfatizan el ganar almas como ellos lo hacen, o dicho más exactamente, con el horario y frecuencia que ellos lo hacen. Pablo mismo, aunque ganador de almas, nunca dijo: “Sabiendo que estoy puesto para ganar almas”; sino que dijo: “Sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio” (Fil. 1:17); y mi hermano, para defender el evangelio es necesario saber de la Biblia algo más que el Camino Romano, o el método particular que utilice para ganar almas en su iglesia. Y aun así, este periodiquito y sus editores son criticados por no ser lo “ganadores de almas” que a estos hermanos les parece que deberíamos ser; y según ellos, no somos auténticos fundamentalistas.
Este énfasis desproporcionado y desequilibrado en el evangelismo personal lleva también a sus practicantes a excusar casi cualquier cosa que hagan o digan entre ellos en nombre de ganar almas, por el hecho mismo de que no le dan la importancia debida a otros aspectos de la adoración y la vida cristiana, porque toda su atención la ha ganado el evangelismo personal. Por eso no es raro encontrar en algunas iglesias bajos estándares de reverencia y adoración y de estilo de música.
3. Un fundamentalista no es descortés ni vulgar. Hay quiénes creen que por ser fundamentalista, y por tener que predicar duro contra el pecado, se pueden usar palabras vulgares, descorteses y altisonantes desde el púlpito. En una ocasión yo escuché a uno de estos predicadores decir que: “Los que toman cerveza, no saben que se están tomando los m(. . . .) del diablo”. La palabra que omití aquí a propósito es la referente al desecho líquido fisiológico del cuerpo humano. En primer lugar, bíblicamente eso es mentira, porque en ningún lugar de la Biblia se enseña eso. En segundo lugar, es una ofensa al público, y falta de respeto al lugar por usar tales vulgaridades desde el púlpito. Es cierto que hay que predicar en contra del pecado, de la cerveza, y todo lo demás, pero no hay que rayar en lo vulgar y soez.
En relación a la cortesía y el amor fraternal, ya se señaló antes, que los fundamentalistas a veces no son ni compasivos ni misericordiosos con otros fundamentalistas porque no tienen los mismos “estándares” que ellos; ni con otros hermanos neo-evangélicos que creen en los fundamentos de la fe, pero han sido neo-evangélicos porque no han conocido otra clase de cristianismo. N están en contra del fundamentalismo, simplemente nunca han ni siquiera escuchado tal palabra; y aun así, son menospreciados y hasta satirizados por algunos fundamentalistas. Recuerde que una de las características de los primeros cristianos mencionadas al principio de este artículo era el amor fraternal y la compasión.
4. Un fundamentalista no es un fanático ignorante. El diccionario define Larousse define al fanático como alguien que “defiende con apasionamiento creencias u opiniones religiosas” o alguien “entusiasmado ciegamente por algo”.
Algunos creen que ser fundamentalista es ser ignorante y falto de cultura, y que los que crean en la preparación para el ministerio y en cuestiones literarias no es un verdadero fundamentalista. Es cierto que lo más importante para llevar a cabo la obra del Señor y vivir la vida cristiana es la unción del Espíritu Santo en la vida del cristiano, pero eso no es excusa para utilizar las cosas que tenemos a nuestro alcance para poder ser mejores y más útiles instrumentos de Dios en sus manos. Grandes hombres de Dios fueron llenos del Espíritu Santo, pero también fueron hombres preparados. De la Biblia podemos mencionar a Moisés, Lucas, Pablo, quien además de su erudición secular, todavía pasó otros quince años en Arabia, y otros tres en Damasco, en su preparación antes de empezar su ministerio.
Creo que se ha ridiculizado tanto la preparación académica para el ministerio que se está produciendo una generación de predicadores con mucho fuego, pero que no saben ni expresarse, ni como escribir correctamente sus sermones.
Nada sustituye la unción del Espíritu Santo en la vida del creyente, y es mejor tener la unción y no tener educación, que tener educación y no tener unción; pero, ¿no sería mucho mejor tener ambas? ¿Qué tendría eso de malo?
Hombres que han sido usados grandemente por Dios contemporáneos han sido hombres preparados. Spurgeon, los Wesley, John Newton, Isaac Watts, Charles Finney, Dr. Bob Jones, Dr. John R. Rice, etc. etc.
Hay que ser fundamentalista, pero no un fanático; o sea, uno que ignorantemente defiende algo, aunque ese algo sea la verdad.
CONCLUSION
No es esto un ataque contra nadie. Es más bien un llamado a la cordura y a la reflexión a todos los fundamentalistas, o los que se consideren serlo. Ya está bastante divido el pueblo de Dios evangélico como para que los fundamentalistas nos dividamos aun más.
Yo sé que para muchos que lean este artículo seré demasiado liberal, y para otros demasiado fanático y extremista. No califiquemos indiscriminadamente a los hermanos que no coinciden con todos nuestros puntos de vista particulares sobre las cuestiones menos importantes de la vida cristiana, como liberales, o neo-evangélicos. No hay que olvidar el verdadero significado de la palabra “fundamentalista”. Desde un principio se identificó este término con sostener los fundamentos de la fe cristiana que a través de la historia fueron defendidos y predicados por los verdaderos cristianos, discípulos de Cristo, y que no necesariamente tiene que ver, con el corte de pelo, o lo largo de las faldas, o lo fuerte (¿vulgar?) que se predique desde el púlpito.


