ESCAPEMOS DEL DESANIMO
Diciembre 16, 2008
ESCAPEMOS DEL DESANIMO
Números 32:1-13
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
INTRODUCCION: En Efesios 6 Pablo refiriéndose a la armadura del cristiano dice que sobre todo debemos tomar el escudo de la fe para poder apagar todos los dardos de fuego del maligno (Ef. 6:16) y cuando el escritor a los Hebreos se refiere a la fe dice que es “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Dios se deleita con los que tienen fe, a Él le agradan sus hijos que tienen fe. En esta definición de la fe vemos que tiene que ver con “estar seguros de lo que esperamos”. Esperar es una característica de aquellos que agradan a Dios. Dios se deleita con aquellos que aprenden a esperar en El (Lm. 3:25). Pero también vemos que en esta lucha hay dardos y dardos de fuego dice la palabra, lanzados por el maligno. Uno de esos dardos es el desánimo.
El desánimo es falta de ganas o entusiasmo, es rendirse y no querer luchar más, es una manera de morir y dejarse llevar por los problemas, es dejar de resistir lo malo, es abandono al infortunio, es desmayar, es sucumbir en el sótano de la depresión más profunda. El desánimo bloquea toda posibilidad de mejoría, cancela la comunicación, cierra el corazón y mata la esperanza. El desánimo es el decaimiento del ánimo, es el desfallecimiento de las fuerzas. El pueblo de Israel en su peregrinar por el desierto muchas veces experimentó este desánimo.
1.- EL DESANIMO FRENA EL AVANCE Y QUITA LA FE DEL PUEBLO DE DIOS (Num. 32:4-7).-
En este relato vemos que dos de las tribus de Israel se presentan ante Moisés: Rubén y Gad; y le solicitan quedarse en la tierra de Jazer y de Galaad, tierras ricas en pastos para los ganados, ubicadas a un lado del río Jordán y antes de llegar a la Tierra prometida por Dios.
Ellos argumentan que, al tener gran cantidad de ganado, ese era el lugar más propicio. Pero luego de escucharles Moisés les responde con una palabra dura: “¿Ustedes quieren quedarse aquí mientras sus compatriotas van a la guerra? ¿No se dan cuenta que están desanimando a todo el pueblo con su actitud para que no pasen a la tierra que Dios les ha prometido?”.
Es indudable que estas dos tribus sólo pensaban en su seguridad y bienestar.
A la vista parecía que estaban unidas a las otras tribus, pero en su corazón y espíritu sólo buscaban su bienestar y el de su grupo.
En realidad se encontraban aislados del resto del pueblo.
Esta actitud de aislamiento también demostraba su desprecio por la tierra prometida por Dios.
Esto nos enseña que el desánimo es un impedimento para que el pueblo de Dios avance, para que el pueblo de Dios conquiste las promesas que Dios nos ha dado.
El enemigo es muy sutil y tiene en nuestras bocas y actitudes su mejor arma para detener dicho avance.
Pablo le dice a Timoteo en 1° Timoteo 4:16 “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina”, “ten cuidado de tus actitudes, de tus pensamientos, de tus palabras y de lo que muestras con tu vida”.
11.- EL DESANIMO ES UN ESPIRITU QUE SE TRANSMITE Y CONTAGIA (Nm. 32:8-9).-
Moisés recuerda a las tribus acerca de lo que hicieron sus antecesores y estos versículos se refieren a los 10 espías de la generación anterior que habían sembrado en el pueblo el desaliento y por ese testimonio negativo acerca de los propósitos que Dios tenía para su pueblo, El se enojó con ellos y determinó que toda esa generación muriera en el desierto (Números 13:31-14:29).
El desánimo es un espíritu que se transmite y se contagia.
Debemos tener cuidado para que nuestros labios no sean usados como instrumento de desánimo.
Jesús decía que aquellos que pusieran tropiezo a la fe de otros, mejor se ataran una piedra de molino a su cuello y se tiraran en lo profundo del mar (Mateo 18:6).
El desánimo incluye también la incredulidad y esa incredulidad se expresa a través de nuestras palabras.
El escritor a los Hebreos hace referencia en el capítulo 3: 7-19 al endurecimiento del corazón del pueblo de Israel y a la necesidad de no haya en la iglesia corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo.
El Espíritu Santo a través del escritor muestra las características de las personas que como parte de su pueblo, no podían disfrutar de la paz de Dios:
-
- Personas con corazón duro (vs. 8).- En la palabra de Dios el corazón duro se compara con el corazón de piedra, es decir, sin piedad ni misericordia para con el prójimo. Cuando tenemos un corazón de estas características, no perdonamos ni una a las personas que nos rodean y se forma en nosotros una raíz de amargura.
-
- Personas que se rebelan contra Dios y lo ponen a prueba (vs. 9).- Aún cuando han visto las maravillas de Dios, pecan contra su autoridad, porque la rebelión es un pecado contra la autoridad de Dios sobre nuestras vidas.
-
- Personas que vagan en su corazón (vs. 10).- Es decir, que dudan, como dice Santiago 1:6-7, personas que hoy piensan una cosa y mañana otra acerca del Señor. Son inconstantes en todos sus caminos. No han conocido verdaderamente los caminos de Dios.
· Personas que son incrédulas (vs. 12).- No creen con todo su corazón a pesar de ver la mano de Dios cada día en sus vidas. Para Dios, tienen un corazón malo.
A todas estas personas Dios les dice: No entrarán en mi reposo. No tendrán paz. No hallarán descanso.
Así como la fe viene por el oír la palabra de Dios, el desánimo viene por comentarios y declaraciones cargados de incredulidad.
En Lucas 19:41-44, Jesús llora por la incredulidad de Jerusalén y porque no sabe discernir el tiempo de su visitación.
Cuando el desánimo se hace presente en nuestras vidas, no nos deja percibir la visitación de Dios porque nuestra perspectiva de la vida está cubierta por un manto de pesimismo e incredulidad.
El desánimo contamina nuestra comunión con Dios porque sin fe es imposible agradarle (Heb. 11:6).
111.- EL QUE SIEMBRA DESANIMO ACARREA EL JUICIO DE DIOS (Nm. 32:10-13).-
Leemos aquí que la ira del Señor se encendió contra aquella generación y no permitió que ellos entraran a la tierra prometida.
Dios respetó el deseo de sus corazones de rebelarse, pero fueron desechados.
Esto nos enseña que el que siembra desánimo e incredulidad puede experimentar sobre su vida el juicio de Dios (Mateo 12:36).
La Biblia habla mucho acerca de su juicio. Su juicio es una realidad.
Si aprendiéramos a caminar en la comunión y en el temor de Dios, no permitiríamos que ninguna palabra ni espíritu de desaliento sea transmitido por nuestras bocas, ni dejaríamos contagiarnos por el desánimo.
Debemos desechar de nosotros toda actitud y expresión de incredulidad y desánimo.
Para ello debemos poner nuestros ojos en Jesús, el autor y el consumador de nuestra fe y considerar sus sufrimientos para que “nuestro ánimo no se canse hasta desmayar” (Heb. 12:3).
El nos dijo que velemos y oremos para que el enemigo no gane ventaja en nuestras vidas.
1V.- EL DESANIMO PUEDE LLEVARNOS AL DESASTRE (Num. 32:15).-
En este versículo Moisés le advierte al pueblo que si se apartan de Dios, El volverá a dejarlos en el desierto y destruirán a todo el pueblo.
Dice Jesús que el diablo viene para matar, hurtar y destruir.
Esta palabra nos enseña que el desánimo puede ser causa de destrucción en el pueblo de Dios.
Lo que ocurre es que las palabras pueden edificar, y también pueden derribar.
Las palabras de desánimo son como una bala de cañón dirigida por el enemigo al centro de nuestra fe.
El quiere robar la fe de nuestro corazón, que declaremos a Dios culpable de nuestros sufrimientos.
Si nuestra vida confiesa y siembra el desánimo, tarde o temprano seremos consumidos en él y nos llevará al desastre espiritual. Salmos 141:3. Oseas 4:6.
CONCLUSION: Salmos 42:11. El salmista ordena a su alma que salga de su abatimiento, porque aún puede seguir esperando en su Dios. ¿Cuántas veces te has encontrado abatido y sin fuerzas para seguir? ¿Cuántas veces te has dejado engañar por las mentiras del diablo y has sido instrumento para que otros sean desanimados? Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos y librarnos de toda maldad. Hoy abramos el corazón a Dios y digámosle: Señor, hoy me levanto de mi abatimiento y sigo confiando y esperando en Ti. Hoy escapemos de todo espíritu de desánimo, resistiendo firmes en la fe.
UNA SALVACIÓN GLORIOSA
Diciembre 13, 2008
UNA SALVACIÓN GLORIOSA
Hebreos 2:3
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
INTRODUCCIÓN: Hay descuidos que acarrean con el tiempo fracasos personales, descuidos familiares, descuidos laborales, descuidos escolares, físicos y generales; pero yo creo sin que pueda equivocarme pues mi base está en la bendita preciosa Palabra de Dios, que el descuido mundial es la salvación gloriosa ya efectuada por nosotros…
I. GRANDIOSA POR LA MAGNITUD DE ELLA
a.- Su poder es suficiente para todos.
b.- Sus condiciones están al alcance de todos.
c.- Nos salva del dominio maldito del pecado.
d.- También del castigo.
e.- Y de la presencia del pecado.
II. GRANDIOSA POR LOS MÉRITOS SANTOS
a.- Originado en el propósito eterno del padre.
b.- Manifestado en la vida y sufrimiento del Hijo de Dios.
c.- Aplicado a nosotros por la obra del Espíritu Santo.
III. GRANDIOSA POR LA SENCILLEZ DE ESTA (NO POR OBRAS)
a.- El pecador está ciego.
b.- El pecador es impotente para ayudarse a sí mismo.
c.- El pecador está expuesto a grave peligro.
¡CRISTO LO HIZO POR NOSOTROS! SOLO CREE!
CONCLUCIÓN:
¡Que esperas amigo pecador, hoy es le oportunidad de obtener una salvación gloriosa!
UNA IGLESIA CRECIENTE
Diciembre 13, 2008
UNA IGLESIA CRECIENTE
Los Hechos 12:24
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
INTRODUCCIÓN: Una de las características de la iglesia primitiva era el crecimiento numérico y geográfico…
Lucas lo destaca muchas veces…
I. DIOS PROVEE EL PODER PARA EL CRECIMIENTO 1:8
a.- El poder del Espíritu Santo es para testificar.
b.- El Espíritu opera en el testigo y en el incrédulo.
II. DIOS PRODUCE EL CRECIMIENTO POR TESTIGOS FIELES 1:8
a.- Todos los creyentes son testigos.
b.-El testigo puede dar testimonio bueno o malo.
c.- Los que dan buen testimonio producen crecimiento.
III. DIOS PRODUCE CRECIMIENTO A PESAR DE LA OPOSICIÓN
a.- Hechos presenta una serie de amenazas y oposiciones.
b.- Hechos destaca el crecimiento en medio de oposición.
IV.- DIOS PRODUCE CRECIMIENTO CONTÍNUO EN 3 DIMENCIONES
a.- El crecimiento continuo es numérico.
b.- El crecimiento continuo es geográfico.
c.- El crecimiento es hacía la madurez espiritual.
CONCLUCIÓN:
¿Eres tu el testigo fiel que Dios necesita para producir el crecimiento sostenido en su Iglesia?
“LA NECESIDAD DE GANAR ALMAS”
Diciembre 13, 2008
Dr. Alfonso Calderón E.
Es triste decirlo, pero los cristianos no quieren tener deberes y si los quieren que sean lo que ellos mismos escojan; Pero Dios no nos ha dado escoger tenemos que obedecer el mandato de nuestro Dios… Dijo el Apóstol Pablo: Pues si anuncio el evangelio, no tengo porque gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡Ay de mí si no anunciare el evangelio! 1 Co. 9:16. Dice la biblia que es una gran necesidad de predicar.
I. PORQUE NOSOTROS SOMOS CRISTIANOS HIJOS DE DIOS
a.- Esto implica obediencia, no que tengas que sentir, sino obedecer.
b.- Esto nos hace responsables de cada persona a nuestro alrededor.
c.- Esto también nos proporciona el privilegio de hacer lo que los ángeles del cielo desean con todo su corazón y no pueden, porque la orden fue dada para los cristianos, me entendiste cabezón, holgazán.
d.- Este trabajo nos hace sabios según la palabra de Dios.
e.- Es trágico ver a tantos cristianos que su necesidad más grande son ellos mismo, en el sentido del tiempo y materiales…
a.- Principalmente lastimaríamos a nuestro Dios
b.- A nuestras propias familias
c.- A nuestra iglesia misma, no crecería.
d.- A nuestro testimonio como cristianos
III. ES POR QUE EN LUGAR TERRIBLE ESTÁ ARDIENDO AHORA Y MUCHOS ESTAN AHÍ, Y OTROS ESTÁN CAYENDO: EL INFIERNO LITERAL Y VERDADERO.
a.- De ahí la tanta urgencia de Jesús de que prediquemos a tiempo y fuera de tiempo…
b.- Un cristiano que no gana almas, me da asco un cristiano frio e indiferente, hay hasta pastores haraganes… conformes y cómodos, cristianos de banca, cristianos mediocres, cristianos muertos, cristianos sin compasión
IV. ES PORQUE ES EL MEDIO POR EL CUAL NOS MANTENEMOS ANIMADOS Y EXCITADOS EN LA OBRA DEL SEÑOR.
a.-Un ganador de almas soporta los problemas
b.-Un ganador de almas mantiene su corazón caliente por Dios.
c.-Un ganador de almas tiene sentido su vida.
d.-Un ganador de almas complace al Señor.
e.-Un ganador de almas ejercita su vida espiritual.
f.-Un ganador de almas contagia a otros hacer lo mismo.
g.-Un ganador de almas trae gozo en el cielo.
h.-Un ganador de almas está siempre animado.
i.-Un ganador de almas produce excitación en su iglesia…
Es la razón por que ganar almas y porque la gran insistencia del Señor… ¿Cuándo te pondrás a ganar almas?
UNA SALVACIÓN GLORIOSA
Diciembre 13, 2008
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
Hebreos 2:3
I. GRANDIOSA POR LA MAGNITUD DE ELLA
a.- Su poder es suficiente para todos.
b.- Sus condiciones están al alcance de todos.
c.- Nos salva del dominio maldito del pecado.
d.- También del castigo.
e.- Y de la presencia del pecado.
II. GRANDIOSA POR LOS MÉRITOS SANTOS
b.- Manifestado en la vida y sufrimiento del Hijo de Dios.
c.- Aplicado a nosotros por la obra del Espiritu Santo.
III. GRANDIOSA POR LA SENCILLEZ DE ESTA (NO POR OBRAS)
b.- El pecador es impotente para ayudarse a si mismo.
c.- El pecador está expuestro a grave peligro.
¡ CRISTO LO HIZO POR NOSOTROS !SOLO CREE!.
CONCLUCIÓN: ¡Qué esperas amigo pecador, hoy es le oportunidad de obtener una salvación gloriosa!
“NAVIDAD SIN CRISTO, NO ES NAVIDAD”
Diciembre 12, 2008
“NAVIDAD SIN CRISTO, NO ES NAVIDAD”
Juan 7:6-9
Introducción: Ya casi todo está listo! El dinero ha empezado a circular, las tiendas llenas, los aeropuertos saturados, una semana más y celebramos la navidad.
ü El Problema de todo esto es que el celebrado, el motivo de ésta fiesta, no estará en presente en muchos hogares.
ü Los planes ya están hechos.
ü El Menú ya está preparado, los regalos ya están comprados, lo que nos queda es que ésta semana vuele y podamos celebrar como hemos deseado.
ü Celebrar la navidad sin entender lo que significa no es celebrar la navidad, todo se reduce a una fiesta familiar, a un intercambio de regalos y a una oportunidad para comer aquello que acostumbramos o que forma parte de la tradición de nuestros Estados.
ü Por lo tanto, celebrar la navidad sin Cristo, es como tener cualquiera de otra de las fiestas que celebramos, es como:
1.- Tener una Iglesia y no hablar de Cristo: Hechos 19:29-32
· Se hace de todo pero no se habla de Cristo
· Se reconocen a todos pero no al dueño de la Iglesia
· Se cantan canciones, pero ninguna es para El
· El hecho es que yo me sienta bien…
· El hecho es que a mí me guste… aunque Cristo no esté de acuerdo
· Leer la Biblia pero hacer lo que a mí me conviene.
11.- Tener un negocio sin importar las ganancias:
· Lo que deseo es tener un negocio no me importa si obtengo ganancia de
Ello.
· Lo que me interesa es tener abierto
· Lo que me interesa es vender, pero no importa si la gente llega y compra.
111.- Hacer un viaje sin rumbo:
· Pretender hacer un viaje sin saber a dónde se quiere ir
· Subirse en un autobús sin el chofer al volante
1V.- Ir a un teatro sin función:
· No hay obra de teatro esa noche
· Los actores no están presentes
· Iba lista para el show, pero el que hace el show es usted
· Ir a un concierto sin cantantes
· Ir al médico sin deseos de curarse
· Ir a un restaurante sin sentarse a comer
V.- Morirse sin saber a dónde iría su alma:
· Todos los anteriores hacen un ridículo
· No haga usted lo mismo
· Viva hoy como si hoy fuera el ultimo día de su vida
· Espere la muerte a cualquier tiempo
· Pero asegúrese que al morir, su alma iría al cielo
“ME DARÉ UN REGALITO EN NAVIDAD”
Diciembre 12, 2008
“ME DARÉ UN REGALITO EN NAVIDAD”
2a. Tesalonicenses 3:16
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
Introducción: He dado regalos en muchas ocasiones y pienso que ya no sirven, quizá los regalaron o simplemente esas personas no se recuerdan quien se los dio. Yo he recibido de igual manera algunos regalos… algunos conservo, otros ya no los uso más, otros quizá se me escapa quien me los regaló, otros guardo en mi mente y en el corazón a esa persona que me los obsequió. Esta navidad, hoy por la noche, no voy a regalarle ningún regalo a nadie, esta vez me los daré yo. Me daré regalos que me sirvan para el resto de mi vida, de seguro estoy que si los llego a usar como debo… también a mi esposa, a mis hijos y a los que me rodean le servirán si yo los uso correctamente.
En la noche de navidad lo que todos buscamos es tener paz… y el versículo que recién hemos leído nos dice eso: Que Cristo es Señor de Paz y que puede darnos Paz en toda manera.
· Paz en el Hogar
· Paz en el trabajo
· Paz en mi ciudad
· Paz en mi Iglesia
· Paz en mi país
· Paz en el mundo.
Le invito a que usted se dé por lo menos alguno de los regalos que yo me voy a dar ésta noche de navidad del 2008.
1.- ME DARÉ EL REGALO DE AMAR:
· He odiado antes… y lo UNICO que me ha traído es rancor
· He guardado rencores y lo UNICO que he logrado es enfermarme
· No quiero que éste sentir alcance a mis hijos
· Ya todo lo que siembra se cosecha
· Prefiero amar… para que cuando tenga que cosechar… también ellos lo puedan saborear.
11.- ME DARÉ EL REGALO DE PERDÓN:
· No podría vivir enemistado por toda una vida
· Me gust aria fácilmente perdonar
· Porque no gustaría que negaran el perdón cuando lo pidiera
· No quiero arrastrar rencillas y odios
111.- Me regalaré el saber CREAR Y CULTIVAR en vez de destruir:
· Me pesaría en grande manera destruir algo que Dios me ha dado la
Bendición de poder crear.
· No quisiera destruír amistades o confianza que la gente me ha brindado
· León Tolstoi dijo: No hay otra forma de ser más feliz en la vida que viviendo para los demás. Cristo lo hizo.
1V.- Me regalaré el derecho de perseverar en hacer no solo en lo que me gusta a mí… sino en lo que agrada a Dios:
· No me gustaría saber que tuve la oportunidad de lograrlo pero antes de
Llegar, la vida me hizo a que renunciara.
· No me gustaría dar señales equivocadas a aquellos que confiaron en mí,
Voy a terminar, no importando como… pero voy a terminar.
· Hacer esto traerá mucha paz a mi corazón, entonces cada día podré
Celebrar ESA NOCHE DE PAZ. ACOSTARME EN PAZ, CON DIOS, CONMIGO MISMO Y CON MIS SEMEJANTES.
“APRENDIENDO DE LA TOALLA”
Diciembre 12, 2008
“APRENDIENDO DE LA TOALLA”
Juan 13:1-17
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
INTRODUCCIÓN:
ü Jesús, en la última parte de su ministerio dijo a sus apóstoles: “Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado” (Juan 12:23).
ü Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre… (Juan 13:1).
ü Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado… (Juan 17:1).
ü Los discursos públicos de Jesús habían terminado, pero en la intimidad del aposento alto Jesús tenía el plan de conversar con sus apóstoles acerca de algunas Verdades muy importantes (Juan 13-17).
I.- LA LECCIÓN DE HUMILDAD. (13:1-5)
Humildad.- Virtud de asumir los defectos y errores propios, modesto
Humillar.- Agachar, doblegar como prueba de obediencia
ü Los discípulos tenían necesidad de estas lecciones para así estar preparados para el desafío que Jesús les presentaría. Usted y yo también necesitamos de estas lecciones urgentemente.
ü Los apóstoles enfrentaban un problema desde el principio del ministerio de Jesús:
ü ¿Quién es el mayor en el reino? (Mateo 18:1-4)
ü Petición de Santiago y de Juan: “Querían sentarse uno a la derecha y otro a la izquierda” Marcos 10:35-45)
ü En el aposento alto, y después de la celebración de la pascua; “hubo una disputa entre sus discípulos, sobre quien sería el mayor entre ellos” (Lucas 22:24).
Ø Jesús sabía que el problema de rivalidad entre ellos no había sido superado. Esta sería la última ocasión en que el Señor estaría con ellos, era importante, pues, darles una enseñanza que fuera ilustrada para que ellos realmente lo comprendieran.
Ø Jesús, no estaba estableciendo una ceremonia relacionada con la cena del Señor como mucho creen.
Ø Estaba ilustrando la enseñanza de la “Humildad y del servicio a los demás”. No tenía en mente establecer un nuevo rito, más bien utilizó una costumbre antigua de aquellos días para confirmar una nueva enseñanza. ¡LA GRANDEZA DEL SERVICIO!
ü Jesús tomó una toalla y se la ciñó… explicar costumbres de aquella época
ü Jesús amó a los suyos hasta el fin.- 30 veces se menciona la palabra amor en estos tres capítulos, esto por sí mismo ya nos dice el propósito por el cual Jesús lavó los pies de sus discípulos.
ü Jesús y sus discípulos no estaban sentados tal como lo pinta Da Vinci en su obra maestra, la santa cena.
ü No sillas con respaldos, no mesa alta y larga. No como Da Vinci pinto el cuadro.
ü Relatar la manera tradicional de celebrar la Pascua…
ü El lavar los pies era un elemento esencial de la escena social de aquel tiempo.
ü Relatar el estado de los caminos en Palestina. Polvo- lodo, etc.
ü El invitado, se bañaba de los pies a la cabeza para asistir al convite, pero, dado que todos usaban sandalias, los comensales llegaban muy sucios de los pies.
ü Un buen anfitrión mantenía un gran recipiente con agua, a la entrada de su casa, el invitado se quitaba el calzado y el esclavo le lavaba los pies.
Ø Lavar los pies, sólo lo hacían los esclavos, pues se consideraba que era la más degradante de las labores.
Ø Un judío esclavo no podía ser obligado a lavar los pies a los invitados.
Ø ¿Por qué entonces estaban allí los apóstoles con los pies sucios? Lucas 22:24, dice que hubo una disputa entre ellos sobre quién sería el mayor entre ellos. El aposento estaba lleno de corazones orgullosos. Estaban dispuestos a pelear por un trono, pero no por una toalla. En el calor de esta discusión, Jesús se levanta y se ciñe la toalla… ¡Se dispone a lavar los pies de sus discípulos!
ü Jesús, no pidió nada de sus discípulos que el mismo no estuviera dispuesta a hacer. (Fil. 2:7-8; Mateo 20:28, Lucas 22:27).
ü Nosotros también necesitamos tomar la toalla. Hoy día muy poco se enfatiza sobre la humildad, es más para la gran mayoría “humildad” es indicio de debilidad.
ü Las palabras: “Humilde-Humillación” provienen de la misma raíz. El siervo no era apreciado, eran objeto de abuso y de mal uso. (Lucas 17:7-10).
ü Pero Jesús lavó los pies de sus discípulos. ¡Que gran lección de humildad! “El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mateo 23:11,12).
Ø ¡El mundo busca la exaltación!; el seguidor de Jesús busca una oportunidad para servir!
II.- LA LECCION DE SANTIDAD.
ü Necesitamos limpieza espiritual.
ü Entonces vino a Simón Pedro… ¿Tú me lavas los pies? ¡No Señor! (6-10).
ü Jesús dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues todo está limpio.
ü Vosotros, limpios estáis, refiriéndose al cuerpo físico de ellos. Luego cambió el énfasis, de lo físico a lo espiritual, y añadió: “Aunque no todos”. (Judas Iscariote). El Luc.13:11 explica esto.
ü La verdad debemos recalcar que cuando Jesús lavó los pies a sus discípulos, no era por la limpieza física que estaba preocupado sino, ¡por la limpieza espiritual!
Esto fue lo que le dijo a Pedro: Luc. 13:8 Si no te lavare, no tendrás parte con migo. En lo espiritual esa declaración también se aplica a nosotros. ¡A menos que seamos lavados en la sangre de Jesús—no tendremos comunión con él (Apoc. 1:5). Aunque en otras palabras, pero, es lo mismo que se le dijo a Saulo de Tarso: (Hechos 22:16). Después de que somos lavados espiritualmente, “desde la cabeza hasta los pies” en el bautismo, entonces estamos limpios. Pero… 1 Juan 1:9- 2.1.
Ø Debemos aprender a ser sumisos.
ü Debemos permitir que Jesús nos limpie de nuestras almas. Pedro tenía que someterse aún cuando no comprendiera lo que estaba pasando.
ü Pedro lidió con su orgullo, así como lo hacemos la mayoría de nosotros. Pero la sumisión es una condición para tener parte con Jesús. (1 Pedro 5:5-6).
III.- LA LECCION DE LA FELICIDAD (13:12-17)
ü Debemos aprender a lavar pies.
ü Después de lavar los pies, Jesús se dispone a explicar lo que ha hecho. (12) ¿Saben lo que he hecho? ¡Qué pregunta tan extraña, por supuesto que sabemos lo que ha hecho! ¡Lavar pies! No-No- ¿Sabéis realmente lo que os he hecho? ¿Entendéis lo que he hecho y por qué?
ü Ustedes me dicen Señor, y lo soy, pues, si Yo el Señor os he hecho esto, vosotros también debéis hacerlo. Los apóstoles pensaron que Jesús les diría: ¡pronto tienen que lavarme los pies! ¡Esto sería justo! Jesús había lavado 24 sucios pies y 120 inmundos dedos.
ü ¿Querrá Jesús que andemos lavando pies?
ü Puede que no sea mala idea. Jesús lavó los pies de Judas, aún cuando sabía que él le traicionaría.
ü Creo que yo me sentiría tentado a usar agua hirviendo o agua con cubos de hielo. ¡Cuando le secara los pies a Judas, podría tratar de arrancarle la piel al frotarla! Pero Jesús le lavó los pies a Judas con el mismo amor y delicadeza que a los otros.
Ø Esta actitud de amor y de servicio, hasta este momento no existía en el corazón de los discípulos de Jesús.
Ø Juan 17 registra la hermosa y profunda oración de Jesús, en ella podemos observar una profunda preocupación del Señor por sus apóstoles:
Ø Esta es un relato parafraseado de dicha oración: “Padre querido, tengo miedo por ellos, el mundo está dentro de ellos: temo que el egoísmo, los intereses y las rivalidades desgarren la unidad entre ellos. Eran tuyos y me los entregaste, ahora que me alejo de ellos vuelvo a entregártelos. Guárdalos con cariño. En cuanto estaba con ellos yo los cuidaba. Ahora cuídalos Tú.
Ø Tengo miedo por ellos, los conozco bien. No permitas que los intereses los dividan y que las rivalidades acaben por extinguir la paz. Que sean UNO, Padre amado, como Tú y Yo.
Ø Tengo miedo por ellos, los conozco bien. No es necesario que los retires del mundo. Derriba en ellos las altas murallas, levantadas por el egoísmo. Cubre los fosos, allana los desniveles para que ellos sean verdaderamente UNIDAD Y SANTIDAD.
ü He aquí el gran problema humano. Rivalidades, celos y envidias, que logran separar y dividir. Hermanos, amémonos de verdad, practiquemos la unidad.
ü ¿Querría Jesús que tuviéramos ceremonias de lavamientos de pies como parte de nuestros servicios de adoración?
ü Yo creo firmemente que no. Examinando los escritos antiguos esa ceremonia nunca se celebró en la iglesia del Señor. Hay una sola mención de esto en (1 Timoteo 5:9-10).
ü Los requisitos para las viudas no tiene nada que ver con las reuniones de la iglesia sino con el carácter personal y la vida cotidiana. El acto de lavar los pies no tiene nada que ver con los actos de adoración de la iglesia sino con la hospitalidad y el servicio a los necesitados. Era deber de las viudas, como lo es para cada cristiano, practicar el lavamiento de pies de los santos (según la costumbre de aquellos días) pero no en una ceremonia de la iglesia sino en el hogar como parte del servicio de hospitalidad ofrecido a los huéspedes que llegaran a sus casas. (1 Cor. 9:27; Gál. 5:13; Heb. 6:10).
ü Si sabéis hacer esto, bienaventurados seréis… (17). Recordemos que lo que Jesús quiere de nosotros es: “Que el espíritu de Humildad y del servicio prevalezcan en la vida diaria de todos sus discípulos. Si logramos esto habremos cumplido la ley de Cristo” Gálatas 6:2.
CONCLUSIÓN:
Ø Cada uno de nosotros debemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Estaré sirviendo al señor? ¿Estaré sirviendo a mis semejantes? ¿Estaré creciendo en capacidad como siervo todos los días?
Ø Estamos prestos a obedecer cuando el Señor nos ordena hacer algo? ¿Estaremos como Pedro, ¡Nunca Señor!? ¡Jamás Señor!
Ø Señor, haz con migo lo que quieras. ¡Lávame desde la cabeza hasta los pies!
Ø Bien hecho, buen siervo. Entra en el gozo de tu Señor (Mat. 25:21,31-45)
Ø Escríbame para enviar más bosquejos y sermones a su dirección de correo…
Ø E-MAIL: pastoralfonsocalderon57@yahoo.com
“COMO LA LLUVIA QUE CAE”
Diciembre 11, 2008
“COMO LA LLUVIA QUE CAE”
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
INTRODUCCIÓN: ¿Cómo es la relación entre el Espíritu Santo y nuestra conversión? ¿Con qué figura podemos explicarlo? Es como la lluvia que cae sobre la semilla recién sembrada y insta a germinar.
ü Es como viento que llena las velas del barco y lo impulsa por el mar. Es como la corriente que traspasa la lámpara apagada, y la excita a brillar.
ü Lluvia, viento, energía, fuego, todas son figuras del Espíritu de Dios.
ü Pero tal vez la palabra clave para describirle es vida.
ü El Espíritu es vida, da vida, y sin su presencia no puede haber vida espiritual.
ü Pero seamos más específicos.
ü Pensemos en tres facetas de esas relaciones entre el Espíritu de Dios y nosotros en la conversión.
1.- Es él quien nos convence del error de tratar de vivir aparte de Dios.
ü A veces tenemos las defensas bien erigidas, pero el Espíritu blande una espada sin misericordia, que penetra y hiere. En nosotros cumple lo que dice He.4:12.
ü A veces hay predicadores que trabajan para convencer a sus oyentes de su pecado, pero es una tarea muy ingrata.
ü Mucho mejor sería exaltar a Jesucristo, proclamarle como el Señor de todo y el Salvador preparado por Dios, y con eso el Espíritu tendrá arma para hacer su obra (Jn.16:8,9).
ü Si nosotros convencemos al pecador puede haber tristeza momentánea.
ü Pero si el Espíritu lo convence habrá conversión.
11.- Es el Espíritu Santo quien nos hace entender las cosas de Dios.
ü “Entre los hombres, ¿quién puede saber lo que hay en el corazón del hombre, sino sólo el espíritu que está dentro de él?
ü De la misma manera, solamente el Espíritu de Dios sabe lo que hay en Dios” (1 Cor.2:11).
ü El Espíritu y la Palabra, cosas tan inseparables como el fuego y el calor.
ü Es claro que nadie puede creer sin haber oído primero la Palabra (Ro.10:14).
ü Pero esa Palabra es la semilla que el Espíritu hace germinar (1 Co.3:6).
ü Es el fuego que hace quemar (Jer.23:29).
ü Es la espada que blande (Ef.6:17).
ü Es por eso que hay un peligro cuando llenamos nuestros sermones que evangelización con anécdotas e ilustraciones, pero no con Escritura.
ü Puede ser que entiendan nuestra palabra mejor… pero no es nuestra palabra la que da vida.
ü Debemos empapar nuestra predicación con la Palabra de Dios, las Escrituras, para que el Espíritu la pueda traducir e interpretar en términos que el pecador entienda.
ü No tengamos miedo de exponer las Escrituras; el Espíritu es bien capaz de explicarlas.
111.- todos sabemos bien que nadie nace cristiano.
ü Algo tiene que ocurrir en nuestras vidas para que pasemos de tinieblas a luz, de muerte a vida.
ü Las Escrituras utilizan varias palabras para describir ese paso, como por ejemplo: redimir, perdonar, salvar, rescatar, etc.
ü Pero todas apuntan hacia el momento cuando el Espíritu Santo toma posesión de nosotros.
ü Tenemos vida, porque le tenemos a él.
ü Pasamos de tinieblas a luz porque la LUZ entró para morar en nosotros.
ü Nacimos de nuevo porque la VIDA nos llenó.
ü Y aunque no pase nada espectacular en ese mismo momento, ha comenzado todo un proceso que nos lleva a adquirir la imagen de Cristo y a gozar de la plena comunión con Dios.
NOS HACE FALTA CARÁCTER
Diciembre 11, 2008
NOS HACE FALTA CARÁCTER
Dr. Alfonso Calderón E., Pastor
ALGUNOS recordamos cuando era posible cerrar un contrato con una palabra y un apretón de manos. Hoy es necesario firmarlo en presencia de dos testigos, sellarlo, lacrarlo, registrarlo y publicarlo, y ni aun con eso estamos seguros de que no vaya a pasar algo feo. ¿A qué hemos llegado?
Hay médicos que cobran operaciones no hechas; bioquímicos que cobran análisis no realizados; comerciantes que envían el dinero fuera del país y declaran quiebra; alumnos que se copian sin vergüenza y hasta sin miedo, porque hay profesores que lo consienten y lo justifican; amas de casa que se quejan cuando el almacenero no les da el vuelto correcto, pero se van sin decir nada cuando es al revés; empleados públicos que aparecen un solo día del mes, el día que cobran; docentes con licencia por enfermedad que emplean el tiempo en otros negocios, así haciendo que su tiempo “rinda al doble”; obreros cuya meta no es dotados de una fina sensibilidad para escuchar su voz. Percibir la revelación, exige del profeta una activa participación y una actitud particular lograda por un proceso de preparación generalmente doloroso y obtenido por vía del sufrimiento. Dios elige al profeta y habla con él preparándolo progresivamente para la experiencia trascendente de escuchar su voz cada vez con mayor claridad.
Pero los acontecimientos de la vida de Israel también están entretejidos con la historia de la Revelación, grandes: problemas económicos, políticos, sociales, culturales y educativos, problemas de nuestra propia fabricación y otros que nos vienen de afuera. Pero, ¿por qué no abrimos los ojos a la realidad de las cosas? Somos un país riquísimo, como hay muy pocos en el mundo, un país que tiene recursos naturales y humanos en abundancia. ¿Por qué es, entonces, que otros países, con menos ventajas, van adelante, y nosotros nos quedamos siempre más relegados?
El problema está dentro de nosotros, o, para decirlo más crudamente: nosotros somos el problema. Pongámoslo, mejor, en singular: el problema lo soy yo.
El problema es moral, un problema de ética. La palabra “ética” suena linda, elevada, filosófica. Somos especialistas en poetizar y teorizar cuando hablamos de nuestros conceptos de vida y conducta, especialistas en teorías filosóficas y doctrinas teológicas. Porque así los podemos despersonalizar de tal forma que no influyan en la vida cotidiana. Podemos ser “buenos ciudadanos” y “buenos cristianos” sin que nos cueste, y así se nos permite seguir una vida inmoral, o por lo menos amoral, en el trabajo y en la sociedad.
Nos quejamos de que las leyes son ineficaces, que hay que modificar la Constitución. Pero, ¿qué sabemos si hay que modificarla si no la ponemos en práctica? Seguimos pasando el semáforo en rojo y eludiendo pagar réditos, y luego nos quejamos de que el país está hecho un desastre. ¿Realmente somos tan ciegos?
Nuestro problema es moral y, como ya se dijo, empieza conmigo. Nunca puedo esperar de los demás lo que no espero primero de mí mismo. Los padres no podemos esperar de nuestros hijos lo que ellos no ven en nosotros; y el mismo criterio se aplica a los patrones con sus empleados y obreros y los gobernantes con los gobernados. El profesor quiere que sus alumnos trabajen más, pero ellos ven que él trabaja cada vez menos; los padres esperan que sus hijos sean más diligentes, pero ellos, con su ejemplo, demuestran cada vez más negligencia; el ejecutivo quiere exprimir a sus obreros mientras él vive paseando. Este es el cáncer que está carcomiendo al país. La autoridad que no gobierna con la palabra unida a la práctica es una autoridad ineficaz, por no decir ilegítima.
Hemos llegado a una palabra clave: “autoridad”. En la falta de una autoridad reconocida, respetada y acatada radica todo el problema de ética. Estamos tan cansados del autoritarismo que no queremos saber nada con autoridad. Y en nuestra confusión, no nos damos cuenta de que no hay vida humana sin autoridad, una autoridad buena, sana y justa.
La ética presupone autoridad, presupone juicio, y no existe sin ellos. Algo está bien o está mal, correcto o incorrecto, justo o injusto, limpio o sucio, elogiable o condenable. Los más viejos nos hablan de tiempos cuando era fácil saber y sentir la diferencia, cuando la sociedad poseía valores, cuando la tradición se respetaba y la religión era vigente. Como base de todo estaba la fe en un Dios de justicia y santidad, de amor y misericordia, quien premiaba a los buenos y condenaba a los malos, quien perdonaba al pecador pero odiaba el pecado.
No siempre se cumplía con los dictados de esta ética, pero por lo menos nadie estaba en duda acerca de ellos. Si uno los infringía, lo ocultaba, pedía perdón o se justificaba y se defendía. Pero nunca negaba que la ética existiera. En nuestros días hemos llegado a que no hay más blanco y negro, todo es gris, todo depende de la óptica con que se mira, todo es bueno o malo según mi punto de vista, es decir, según me convenga o no. La ética de situación reina, con el apoyo muchas veces de la filosofía y la teología.
Ya no hace falta superarse, no hace falta mejorar nuestra vida ni la vida de la sociedad. Lo único que interesa es sacar el mayor beneficio personal en el instante; y los demás, que se cuiden, porque no son asunto mío. Es una actitud que parece afectar a todos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, empresarios y profesionales, empleados y obreros.
Todo se excusa, todo se justifica con un: “Todo el mundo lo hace”. Hemos perdido el deseo, y la fuerza de carácter, como para decir: “Esto está mal y no lo voy a hacer, piensen lo que piensen y cueste lo que cueste”. Sufrimos la falta de disciplina en la familia, en la escuela, en la iglesia y en el trabajo, y en consecuencia se produce cada vez menos la disciplina interior, la fuerza de voluntad necesaria para afrontar las decisiones que debemos tomar a diario. Nos estamos convirtiendo en una sociedad gris, chata, insípida, mediocre, exenta del sentido de drama y tragedia, pero también exenta del sentido de superación y triunfo que sólo la lucha moral bien ganada nos puede dar.
Simplemente, nos falta carácter, como individuos y como nación. Anhelamos líderes que asuman la dirección moral de la sociedad, y clamamos por seguidores cuyos corazones respondan a esa dirección.
El temor de ir en contra de la corriente, el miedo al “qué dirán”, la conciencia dormida o -como dice San Pablo- cauterizado, nos ha convertido en pobres víctimas de las influencias e insistencias de otros. Nosotros, que tanto nos enorgullecemos de ser independientes, somos llevados de un lado para otro por las tiranías de otros y por nuestras propias debilidades.
Una vez por todas, pongámonos de pie. Declaremos que hay normas que nos gobiernan la conducta, que no tenemos miedo de hacer las cosas bien, que no aceptamos que los demás actúen en perjuicio de nuestra sociedad, que queremos vivir en democracia y no en tiranía, ni siquiera la tiranía de la mayoría. Seamos hombres y mujeres de principios inmovibles, hombres y mujeres de carácter. Dios lo exige, nuestra nación lo exige, y lo exige también nuestra propia felicidad.











